17 febrero 2006


dos líneas paralelas me invitan a que las acompañe, desafían el abismo. dos líneas desparejas, gastadas, me muestran un camino de vaiven en verde y blanco que resulta demasiado tentador para rechazarlo.



si no fuera que imagino los golpes y la sangre. si no fuera porque me proyecto y proyecto mi entorno como un futuro negro y poco claro. si no fuera, seguramente, por el viento que empuja hacia atrás habría emprendido el camino que empieza exactamente dónde estoy sentada.



[vacaciones en una punta más diabólica ]

01 febrero 2006

[ viaje con luana ]

desde que torres garcía se convirtió en papá noel, las personas andan disfrazadas por la calle y bailan si es que consiguen un príncipe azul. sólo unas pocas son capaces de decodificar crípticas propuestas, que resultan simples con un poco de atención.





[ de vacaciones en una lluviosa y diabólica punta ]

30 enero 2006

[ cuestiones de percepción ]

a veces miro y creo que mi vida es mediocre, otras sin embargo lo siento. otras, quizá la mayoría, vuelo y ni me entero en que parámetros se mide y cuales son los resultados.

26 enero 2006

[ cinco veces no ]


hay una cadena dando vueltas y a mi me tocó eslabón doble. luego de cinco malas costumbres en la demencia de las producciones, me ha tocado jugar nuevamente. me tomo en serio el juego, llego a estar tan cerca de mí que podría ser yo.

  • me hago alguna ropa, pero más que nada compro telas. me gusta comprarlas a veces sabiendo para que, otras sin la más mínima idea. me gusta encontrar buenas ofertas, buenos colores, texturas.
  • me gusta hacer invitaciones abiertas, muchas veces termino haciendo collages de gentes, lugares y actividades increíbles.
  • soy impuntual por naturaleza y a veces tengo el descaro, la osadía, de negarlo o peor aún de quemarme si ironizan con mi llegada fuera de tiempo.
  • no me gusta hablar por teléfono.
  • vivo en mundos paralelos y a veces me olvido de volver.

16 enero 2006

[ el viejo y el mar ]

creí que el viejo iba a tener relatos marinos, que al escucharlo iba a viajar por mares y encontrar historias interesantes. pero no, él había probado suerte en el mar y le pareció una estafa.

desde hace un tiempo él es un marinero de tierra, que espera viajantes en lugar de visitarlos. entonces su espacio cuenta historias de lugares lejanos, de viajantes que decidieron desembarcar y que de vez en cuando vuelven, al menos en espiritu, a ese rincón frente al mar dónde se puede agasajar algo más que el paladar.

26 diciembre 2005

[ morir en la orilla ]

la costa está llena de pescados, avanzo y la escena se repite. no entiendo si se trata de una -mala- intervención humana o de un suicidio masivo provocado por el espíritu depresivo que genera la navidad.

18 diciembre 2005

[ ascendente ]

no sabe cómo llegó ahí. se encuentra de pie, con los ojos demasiado abiertos y los oídos atentos. duda, camina tres pasos y se detiene. piensa, intenta pensar, su mente está en blanco. sigue caminando, toma el camino a la derecha. trepa algunos metros, se resbala, se cae. vuelve a intentarlo, sube. camina lento, inseguro, los pies se le hunden en un suelo desparejo. sigue caminando, no siente la sangre que le corre por los pies.


sigue un resplandor por la izquierda. el camino es estrecho, tiene que caminar con la cabeza gacha, apoyando sus manos sobre las paredes. le duele el cuello, entonces piensa en el tiempo que hace que está caminando, no sabe, no puede calcularlo. siente que la luz es cada vez más intensa, pero no puede levantar la cabeza. un aire nuevo corre, el suelo ha mejorado levemente, apoya las manos sobre las paredes e impulsa su cabeza hacia adelante. por el cuello corre un dolor intenso, desesperado; abre los ojos, la luz los ciega, pierde el equilibrio... abre los ojos, cae al vacío.

17 diciembre 2005

[ amanecer... ]

me sorprendiste, te sorprendí, una vez más con ojos brillantes. a veces son momentos escazos, difíciles, casi que imposibles. alguna vez creí que esas cosas había que buscarlas y fui insistente, valía la pena hacerlo. ahora que sea lo que sea, esta buena esa naturalidad.



hay que asumirlo, me gusta cuando te reís. me gusta esa energía que se desprende, me gusta la sensación. sería bueno que fueran más frecuentes, quizá no. estoy casi segura que sería la medicina perfecta para lo que andas necesitando.

15 diciembre 2005

[ abrazo ]

puedo decirte que fue un gusto, que estuvo muy bueno compartir ese rato y que cuando quieras podemos repetirlo. puedo darte un abrazo simbólico y que de repente se convierta en algo sincero... no voy a poder explicar ese micro segundo en que vos abrazas y yo me acerco y tengo la sensación de que es un momento único y quiero que dure casi, casi para siempre.

10 diciembre 2005

[ cambalache ]

observo mi cuarto y veo colecciones extrañas, escondidas, guardadas en el algún rincón. pensé que no tenía más, pero me equivoque. todas tienen algo en común a pesar de lo diverso: están sin terminar, siempre supe que no iban a llegar al final


son parte mía, sí, pero quise irme con otras, con otros, por ahí. pude desprenderme de esas cosas por la simple razón de que no tenía sentido se quedarán conmigo. entonces ahora estoy viajando. quizá me encuentre en algún rincón, existe siempre la posibilidad de que descubran nuevamente es actitud simbólica y evoque algún recuerdo... ojalá algún presente.

05 diciembre 2005

[ dejavú ]





ya hablamos de este tema. sabíamos que estábamos a contrareloj y dimos está vuelta aceleradas, estoy segura. ¿por que otra vez? sólo se me ocurre que la tensión causa cierto placer, cierta venganza oculta.


lo sabíamos, de eso se trató toda la charla, de recordarlo

(mañana no voy a estar para que me lo cuentes)




29 noviembre 2005

[ primavera tropical -volumen cero- ]

tengo esa onda moderada que me hace preferir la primavera y el otoño. disfruto algo del frío y del calor, pero si me daban a elegir no iba a dudar, siempre dije lo mismo. este asunto cambiante (que para mi es respuesta de la natura, tanto que decidió zafarse del eje para ver si aprendemos) me ha dejado sin mis puntos medios... ahora podés elegir entre calor y frío, ambos intensos.


sí, nos hemos convertido en un país medio tropical, la primavera no es lo mismo. antes de quejarme por el calor y listo decidí hacer un experimento: sacar la cabeza de los países tropicales. como tengo que estar estudiando, el cuarto se ha convertido en un laboratorio experimental.


primero hice algunas asociaciones, se me venían a la mente las historias de garcía márquez, esas que son una fiesta latinoamericana. la película de ripstein el coronel no tiene quién le escriba, mejor aún la de birri un señor muy viejo con unas alas enormes, me daban la sensación de calor similar a la actual.

tuve que decorarla un poco, el bananero del jardín sirvió para ubicarme en medio del trópico y el ventilador, aunque algo más nuevo, en ese intento desesperado por resistir el calor. además incluí en la dieta más frutas: prefiero las manzanas verdes, pero las naranjas le dan un toquecito interesante. pies descalzos y vestidos livianos. me faltaba la música, así que recurrí al buena vista social club (algún ritmo me contagiaron)


sin embargo todos éstos intentos han sido en vano, no logro sacar la cabeza de éstos habitantes tropicales. mi cuerpo sigue pegoteado, no hay agua que calme la sed y los mosquitos en la noche no dejan dormir... aunque ahora entiendo porque rumbean sin parar, es la única forma de excusar el resto y de reírse, a pesar de todo reírse.



puso un baile un jutía para una gran diversión.
de timbalero un ratón, que alegraba elcampo un día.
un gato también venía, elegante y placentero,
'buenas noches, compañero' siempre dijo así el timbal
'para alguien aquí poder tocar, para descansar un poco'.
salió el ratón medio loco, 'también voy a descansar'.
y el gato en su buen bailar, bailaba un danzón liviano
el ratón se subió al guano, y dice bien placentero:
¡Y ahora si quieren bailar, búsquense otro timbalero!

ay candela, candela, candela me quemo aé.

ay candela, candela, candela me quemo aé.

ay candela, candela, candela me quemo aé.

ay candela, candela, candela me quemo aé.







16 noviembre 2005

[ promesas incumplidas ]

le digo que me gusta, ella busca y me ofrece algunas cosas que me resultan tentadoras y otras que no tanto. elijo. vemos como va a ser la transacción, me pregunta cuales son mis prioridades y parece estar considerando cualquier detalle. llegamos a un acuerdo. ella dice que en algo más de 5 horas me llega lo que pedí...

pasan cinco, seis, siete, el plazo va cambiando constantemente y las distancias se hacen cada vez más grandes. para alentarme, ella me dice que falta cada vez menos, que no me preocupe. pero un 70 % no es lo mismo que 100 y entonces mi deseo no estará cumplido hasta que no se complete la acción. ellas son tan precisas que no saben hacer cálculos si les falta algo de información... ellas no saben cumplir, porque hasta ahora les falta algo fundamental: el ingenio.



(si el 95.5% download me lo tomé un poco a pecho, lo sé... lo sé...)